Si la primer norma de los derechos humanos es que todos somos libres e iguales, porque nos juzgamos por nuestro color de piel, nuestras ideologías, nuestras creencias?. Vemos como incluso el ser un hincha de otro equipo puede desatar odios y rencores en desconocidos, sin verse desde otro objetivo como aquella persona que simplemente tiene un pensamiento o querer distinto... Esto es penoso, niño, mujer u hombre, deberíamos darnos cuenta del valor como persona de cada uno.
Si un hincha fanático y violento supiera que en la industria del fútbol, en el último escalón de importancia está él, las cosas serían muy diferentes y razonables.
Si la primer norma de los derechos humanos es que todos somos libres e iguales, porque nos juzgamos por nuestro color de piel, nuestras ideologías, nuestras creencias?. Vemos como incluso el ser un hincha de otro equipo puede desatar odios y rencores en desconocidos, sin verse desde otro objetivo como aquella persona que simplemente tiene un pensamiento o querer distinto... Esto es penoso, niño, mujer u hombre, deberíamos darnos cuenta del valor como persona de cada uno.
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